El A-B-C de la terapia cognitiva

Uno de los conceptos básicos de la terapia cognitiva (y una verdad acerca del ser humano) es el esquema A-B-C, un esquema que define el comportamiento de nuestra mente.

Las personas tendemos a pensar que los acontecimientos y las situaciones de nuestra vida (A) son las que nos provocan las consecuencias conductuales y emocionales (C), sin embargo, cometemos el típico error de saltarnos el punto B en este razonamiento. Es decir, no son los acontecimientos (A), sino las creencias que tenemos acerca de ellos (B), lo que nos genera las consecuencias emocionales (C).

a-b-c

Este esquema, sin embargo, no nace con la psicología cognitiva. Ya Epicteto, el filósofo griego, esclavo de Roma y representante del estoicismo primitivo, que vivió entre el 50-125/138 A.C., decía:

“Lo que inquieta al hombre no son las cosas, sino las opiniones acerca de las cosas”

Imaginemos, por ejemplo, que un adolescente con problemas en consumo de drogas lleva varias semanas de abstinencia, y se encuentra en una situación en la que sus amigos están consumiendo y le ofrecen para “divertirse” y pasar el rato. La emoción resultante y la conducta (C) que adoptará el chico en esta situación (A) van a depender de la forma en que la interprete (B). La mayoría de las creencias que utilizamos para interpretar la realidad suelen ser irracionales, llenas de absolutismos y sobregeneralizaciones (nunca, siempre, etc). Veamos algunas creencias que podrían darse en este caso y sus consecuencias:

a-b-c-2

Ante un mismo acontecimiento, podemos reaccionar con una creencia irracional que nos llevará a una consecuencia emocional inadecuada, o bien con una creencia racional, más adaptada a la realidad, que nos llevará a una consecuencia emocional adecuada. Para pasar de un estado al otro, discutiremos y analizaremos tanto el origen como el contenido de las creencias, intentando conseguir un cambio en la “filosofía de vida” de la persona. El esquema ampliado sería el siguiente:

a-b-c-3

El objetivo de la terapia racional-emotiva de Albert Ellis, es discutir continua e insistentemente estas creencias irracionales, para que vayan debilitándose y perdiendo su fuerza. Finalmente serán sustituidas por otras creencias más racionales, más adaptadas a la realidad y más empíricas. De esta manera, se producirán emociones más positivas que impulsarán a la persona a cambiar su conducta y desarrollarse hacia una vida más plena y feliz.

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